jueves, 27 de febrero de 2020

El arte de @rodfeettkl

Nuevamente, rescato los mejores dibujos de una cuenta de Instagram a la que sigo. Sabemos que estas cosas no suelen durar mucho online, así que me tomé el trabajo de preservarlas. Rod dibujas escenas de terror, pero cambia la escena por cosquillas.




martes, 25 de febrero de 2020

Manual de dominación con cosquillas

Hola, hemos recibido muchas solicitudes de consejos de nuestros fans para mejorar sus sesiones de cosquillas por lo que decidimos crear este manual, esperamos sea de su agrado y les sirva de mucho. ‪#‎SantiagoM‬ ‪#‎ManzanitaT‬

¿PORQUÉ LAS COSQUILLAS SON UNA TORTURA?
1. Produce un estímulo contínuo.
2. Lo pequeño a veces también es gigantesco, decirle a alguien indefenso "te voy a hacer cosquillas" es casi tan cruel como hacerlo.
3. Es humillante. "Te encanta", "Estás riendo, no?"
4. Combina el pánico, la humillación, la impotencia y la risa.
5. Provoca el instinto de lucha al sentir desesperación.
6. La víctima puede conocer su propio cuerpo y conocer sus debilidades al explorarla.
7. Provoca que pensar en cualquier otra cosa sea casi imposible.
8. Puede evocar una respuesta sexual involuntaria.
9. No se tiene el control sobre la propia risa.
10. La risa prolongada puede dificultar la respiración.
11. Las sesiones de cosquillas son muy útiles en las fantasías de actos no consensuales.

INSTRUMENTOS
Dedos, cubos de hielo, pinceles, plumas, plumeros, la lengua, un vibrador, cepillos, peines, los dientes, cepillo de dientes eléctrico, objetos medianamente pintiagudos, aceite de masajes de sabores, aceite de bebe, etc.
Nota: La parte puntiaguda de la pluma a veces es mucho más efectiva.
EL CUERPO
Cuello, axilas, costillas, las nalgas, los pies, muslos internos, el obligo, el ano, las ingles, los genitales, los huesos de la cadera, la espalda, las rodillas, abdomen, etc.
RESPUESTAS
Risas histéricas, animación, debilidad, falta de aire, pánico, la sensibilidad aumenta, pedidos de misericordia, incontinencia, lágrimas, etc.

CUESTIONES DE SEGURIDAD
1. Los límites. Todos tenemos un límite y tolerancia distinta a las cosquillas. Antes de lanzar un ataque de cosquillas intenso comprrueba cuales son las respuestas en tu víctima, no hacer esto y comenzar con cosquillas sin piedad podría causar en tu víctima tos, vómitos, hipo, pánico o incontinencia.
2. Palabra de seguridad. A todos nos excita ver a nuestras víctimas suplicar por piedad y escuchar risas histéricas mientras las torturamos, pero, ¿cómo saber si en verdad ya no resiste un segundo mas?  Establezcan una palabra de seguridad, por ejemplo, "mango" y una vez que la víctima pronuncie esa palabra debes detener las cosquillas inmediatamente.
3.  Las ataduras. Las cosquillas llevan a la víctima a saltar, retorcerse y forcejear por lo que las ataduras pueden lastimar sus muñecas o tobillos irritando o apretando demasiado causando dolor. Existen productos BDSM con seguros de velcro que son muy cómodos y resistentes, es muy preferible adquirir estos productos si no somos expertos en hacer nudos shibari.

TÉCNICAS
1. No le hagas daño. Un error que la gente comete frecuentemente es enterrar los dedos en la piel como si esto causara más cosquillas. Falso!! lo único que conseguirás es convertir un "oohh" en un "ouch". Hacer las cosquillas fuertes no necesariamente quiere decir hacer daño.
2. Venda sus ojos. Vendar los ojos aumenta la ansiedad de no saber en que parte de su cuerpo comenzarás con el cosquilleo.
3. Salta de un lugar a otro distinto. Por ejemplo, alterna entre costillas y axilas.
4. Queden en un tiempo determinado de cosquillas, por ejemplo, 15 minutos. Después, coloca un reloj donde tu víctima pueda verlo, el tiempo se hará eterno.
5. Burla verbal. Utiliza el inocente lenguaje de bebé, por ejemplo: "este pequeño dedito", "coochie coochie coo!", "tienes cosquillitas aquí?", "awww ríeee", "quieres mas?", "te encanta!", "alguien no ha aprendio su lección todavía!", etc.
6. Háblale a tu víctima de las cosas traviesas que planeas hacerle ("voy a hacerte cosquillas hasta que mojes la cama", "esto va a suceder y no puedes evitarlo", etc.)  mientras tus dedos caminan acercándose a la zona que deseas cosquillear.
7. Obliga a tu víctima a decirte que quiere que lo cosquillees a muerte, que te diga que cosquillees una zona en específico que a ti te guste mucho, o a no reírse mientras le haces cosquillas.
8. Mueve tus dedos en el aire, justo por encima de algún punto sensible pero sin tocarlo. Aún.
9. No ataques los puntos más sensibles de inmediato, comenzar con cosquillas suaves en lugares secundarios también puede ser algo realmente aterrador.
10. Deja lo mejor para el final. Empieza por encima de la ropa, después puedes quitarle los calcetines, subir su blusa, etc.
11. No olvides que los pequeños descansos son importantes. La tensión entre las pausas y las cosquillas es deliciosa.

COSAS PARA INTENTAR
1. Castiga sus pies. Golpea las plantas del pie con una regla o algun instrumento similar y alterna eso con las cosquillas. Puede ser muy efectivo.
2. Cosquillas dentro de la ducha hasta que se orine.
3. Si sabes como hacerlas, las cosquillas en los genitales pueden ser algo realmente aterrador. PRECAUCIÓN: Se necesita mucha confianza si no se quiere terminar con un ojo morado.
4.  Hazle cosquillas a tu víctima mientras la follas, eso debería hacerla tener aun más orgasmos.
5. Graba la sesión de cosquillas y reproducela en la próxima sesión, tu víctima podrá oirse a si misma reir histéricamente y aumentará los nervios.
6. Manda mensajes de texto al móvil de tu víctima contándole de lo que piensas hacerle cuando la veas. Algunas personas imaginan tan claramente la sensación de cosquillas que se ríen incluso sin ser tocadas.
7. Ata a tu víctima mientras ven una película y hazle cosquillas sin descanso durante los comerciales.
8. Introduce una bala vibradora o un dedo en el ano de tu víctima mientras le haces cosquillas.
9. Hagan un trío de cosquillas, 4 manos cosquillean mejor que 2.
10. Interrogatorio con cosquillas, muy efectivo una vez que ya conoces como volver loca a tu víctima.
11. Obliga a tu víctima a que levante los brazos mientras le haces cosquillas en las axilas.
12. Premia y castiga a tu víctima por obedecer o desobedecer tus órdenes.
13. Obliga a tu víctima a que te diga en dónde y cómo quiere las cosquillas... si no habla dile que entonces tú vas a decidir cómo y podría ser mucho peor.
14. En las sex shop existen unos "fluidos" para sensibilizar aun más la piel, normalmente se utilizan en genitales, pero ustedes prueben su efectividad en las plantas de los pies y axilas.

¿QUÉ HACE UN BUEN TICKLER?
Un "tickler" es la persona que hace las cosquillas. Lo creas o no hay ciertas cosas que marcan la diferencia, estos son algunos consejos que puedes tomar en cuenta en tus sesiones de cosquillas.
1. La primera vez con alguien nuevo nunca debes ser amenazante o agresivo. Un buen tickler debe crear el ambiente de confianza para que la risa pueda salir, ayuda a tu víctima a que se divierta tanto como tu.
2. Un buen tickler escucha y observa todas las reacciones de su víctima y ajusta sus acciones en consecuencia. Jamás hacen cosquillas intensas de inmediato ni atan a su víctima en posiciones que le sean incómodas.
3. Nunca te obsesiones con un punto en particular, un buen tickler explora el cuerpo de su víctima y descubre los mejores lugares.
4. Un buen tickler también puede seguir las instrucciones de su víctima de vez en cuando.
5. Un buen tickler disfruta mucho de lo que está haciendo, por lo que se toma el tiempo de hacerlo bien.
6. Un buen tickler permite descansos, y durante esos descansos se las ingenia para hacer que su víctima quiera más.
7. Un buen tickler cuida su imagen personal, siempre huele bien. Las manos y los pies son importantes, siempre están suaves y arreglados para utilizar ambos si es necesario.

¿QUÉ HACE UN BUEN TICKLEE?
Un "ticklee" es la persona que está siendo cosquilleada. Estas son algunas cosas que puedes hacer para que las sesiones de cosquillas sean aún más agradables para ti. Recuerda que entre más experiencia tenga el tickler más posibilidades hay de que quieras hacerlo de nuevo.
1.  No pongas a tu tickler en una situación incómoda, como por ejemplo usar cierto tipo de ropa que no le permita hacerte cosquillas cómodamente. Lo ideal es acordar con anterioridad la ropa que vas a usar para la sesión. 
2. Si es tu primera vez, da instrucciones claras sobre cómo y dónde deseas que te hagan cosquillas, esto puede mejorar mucho la experiencia.
3. Relájate lo más que puedas. Trata de no luchar demasiado y no suprimas tu risa, si permites a tu risa salir naturalmente los deseos de lucha serán menos intensos. 
4. Si el tickler tiene experiencia y te pide probar algo, muy probablemente valga la pena intentarlo.
5. Trata de que tu tickler disfrute con tus cosquillas. Si notas que a el le gusta cosquillear un punto en específico de tu cuerpo pueden llegar a un arreglo. Permítele hacerte cosquillas en esa zona un poco más de tiempo a cambio de que después el haga algo que a ti te guste mucho.
6. Siempre cuida de tus zonas cosquillosas. Por ejemplo, tener los pies y axilas cuidados te hará sentir aún mas confiado acerca de lo que va a suceder. Tener los pies suaves y exfoliados asegura que la sensibilidad en tus pies sea aun mayor a que si los tienes ásperos y maltratados.

¿CÓMO PEDIRLE A ALGUIEN QUE SE DEJE HACER COSQUILLAS?
En algún momento todos los que tenemos este gusto tan singular tenemos la necesidad de intentar pedirle a alguien que nos de permiso de hacerle cosquillas, sin embargo, todos pasamos por el hecho de que la mayoría de las personas parecen pensar que esto no puede hacerse sin ser agresivo, intimidante o inapropiado.
Hay 3 cosas principales que debemos considerar:
1. En primer lugar debes preguntarte si la persona está cómoda con que tu le hagas cosquillas. Esto no es una cuestión de si va a disfrutar de las cosquillas o no, lo que realmente hay que pensar es si tu tienes una relación bastante cercana con esa persona como para tocarla de esa manera.
2. Es útil saber con anterioridad si esta persona es cosquilluda. Si comienzas con las cosquillas y ella no tiene reacción alguna es mucho más probable que sea más molesto que divertido para ella. Tómate tu tiempo para conseguir esta información si en verdad quieres tener éxito.
3. Este punto es muy importante. Recuerda que todo esto es mucho más trascendente para ti que para ella, esto significa que no debes estar nervioso cuando se trata de introducirle la idea de que sólo es por diversión. Elige el momento adecuado para decirlo y simplemente toca el tema, pero ¡cuidado! Resiste a la tentación de decirle: "soy fetichista de cosquillas" Si dices esto de inmediato podrías fallar ya que si la otra persona no está familiarizada con lo que estás hablando podrías causarle dudas de si hacerlo o no.
Una vez que logren entablar una conversación ya tienes el 50% del camino, mantén la conversación amena y juguetona, recuerda que hay maneras de hablarlo sin ser un imbécil molesto.
¡EXITO!

viernes, 21 de febrero de 2020

¿Por qué vendarle los ojos al ticklee?

La vez pasada vimos que con el tickle talk se genera ansiedad en quien recibe las cosquillas. También aprendimos a usar algunas herramientas: el cepillo de dientes, la pluma, aunque nos faltan ver algunas más. Hoy vamos a ver una técnica muy simple, que es la de vendarle los ojos a quien tuvo la desgracia de caer en nuestras manos. 

¿Por qué vendar los ojos? Porque es una técnica genial para evitar que el cosquilleado se anicipe a lo que vamos a hacer. Podemos decirle que vamos a hacer una cosa... Y luego hacer otra. Al limitar el registro de la visión, el oído y el tacto se agudizan muchísimo, por lo que la persona se vuelve hiper cosquillosa. 

Pongamos el ejemplo de este hombre que apareció en Tickledhard.com:












jueves, 20 de febrero de 2020

El arte de @ticklerdraftman

El arte del instagramer @ticklerdraftman (espero que dure la cuenta) me pone re manija. Él ilustra hombres mostrando sus pies, sus axilas... ¡Y también cosquillas! Todo lo que él dibuja son bestialidades hermosas: chongos, barbas tupidas, axilas generosas y situaciones de cosquillas que nos llenan de ideas para las sesiones o para alimentar el morbo. Lo pueden buscar por Instagram y también hace dibujos por encargos.





miércoles, 19 de febrero de 2020

Empiezan las clases en breve y...

El profesor de gimnasia le pidió más horas cátedra al director de cierta escuela y este último le negoció y se las consiguió a cambio de una sesión de cosquillas:








martes, 18 de febrero de 2020

¿Qué es el "tickle talk"?

¡Hola knismolagniacs! Desde hace tiempo algunos fans nos han preguntado acerca del “tickle talk” así que finalmente decidimos escribir acerca del tema. Esperamos lo disfruten y les sirva de complemento en sus sesiones de cosquillas.


Bueno, como su nombre lo dice, el tickle talk es toda la charla y/o burla verbal que se desarrolla durante una sesión de cosquillas. Quizá esto les parezca poco importante, sin embargo, esto no debe tomarse a la ligera ya que es una poderosísima herramienta para hacer aún mejores las sesiones de cosquillas. Si, con esto queremos decirte que puedes hacerle cosquillas a tu ticklee sin si quiera tocarlo.

Hay una explicación para ello así que trataremos de ser lo mas claros posibles, pero primero que nada explicaremos rápidamente qué son las cosquillas.

Para hacerle cosquillas a una persona debemos tocar una zona sensible del cuerpo y hacer caricias rápidas pero sobre todo impredecibles. En ese momento el cerebro intenta generar predicciones sobre cuál será el próximo movimiento de los dedos, sin embargo, estas predicciones fallan continuamente. Ese caos aumenta la sensación de alerta e inseguridad, la persona comienza a agitarse para librarse de ese estímulo y sufre un estado de nerviosismo extremo que la mayoría experimenta con una explosión de risa nerviosa. Esa también es la razón por la cual no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos, ya que al ser nosotros los que generamos el movimiento de los dedos, podemos predecirlo sin ningún problema.

Con el tickle talk sucede algo completamente distinto, la reacción es completamente psicológica ya que la mayoría de las personas cosquillosas imaginan tan claramente la sensación de cosquillas que ríen antes de que los toques, o sea, actúan por condicionamiento. Esto básicamente quiere decir que un estímulo que no producía una respuesta es asociado con un estímulo que ya producía tal respuesta (la risa nerviosa) hasta que el primer estímulo también pasa a producir la respuesta. Digamos entonces que es un efecto colateral que tiene el cerebro para predecir el futuro. El cerebro está encargado de interpretar la información que nos llega del exterior y coordinar el cuerpo para responder en consecuencia.

Todos conocemos la clásica expresión “Coochie Coochie Coo” y estamos seguros de que a más de uno se nos pusieron los pelos de punta al escucharla. Bueno, pues ese es el objetivo principal, jugar con los sentidos de tu ticklee y despojarlo de todo control sobre si mismo sin si quiera tocarlo ya que decirle a alguien indefenso "te voy a hacer cosquillas" es casi tan efectivo como hacerlo. Tanto es así que incluso existen vídeos en Internet en donde se apela completamente a la imaginación de quien mira el vídeo y una chica (o varias) simplemente se dedican a hablarte como si te tuvieran a su merced.

* El tickle talk es ideal para los juegos de Rol y fantasías no consensuales.

COSAS PARA INTENTAR
1. Háblale a tu ticklee de las cosas que planeas hacerle, por ejemplo, mientras te ocupas de sus axilas cuéntale lo que tienes preparado para sus pies.

2. Manda mensajes de texto al móvil de tu ticklee relatando a detalle lo que piensas hacerle cuando la veas.

3. Obliga a tu ticklee a que te diga en dónde y cómo quiere las cosquillas. Si no habla dile que entonces tú vas a decidir el cómo y el dónde y podría ser mucho peor.

4. Un interrogatorio con cosquillas. Es muy efectivo una vez que ya conoces el cuerpo y las reacciones de tu ticklee. Piensa en algunas preguntas en las que sea imposible engañarte como la contraseña de Facebook.

“A mi me gusta hacer promesas a mis esclavos que no cumpliré. Por ejemplo, persuadirlos de confesar sus más íntimos secretos con la falsa promesa de detener la tortura. Con el tiempo me di cuenta de que esta es una poderosa y aterradora forma de quebrar cuerpo y mente”.
Ximena Estrada. Tickler experta.

EL TICKLE TALK...
El tickle talk depende totalmente de tu imaginación pero he aquí algunos ejemplos de nuestro inventario de frases que puedes utilizar durante tus sesiones de cosquillas:

1. "Parece que alguien no ha aprendido su lección todavía..."

2. “Voy a presentarte a algunos de mis amigos...” (Hablando de tus instrumentos para hacerle cosquillas.)

3. “¿Basta? Awww pero si apenas acabamos de comenzar...”

4. “Apuesto a que aquí tienes muchas cosquillas, ¿O no...?”

5. “Ahora mantén los brazos arriba o tendré que atarlos...”

6. “Este pequeño dedito se fue al mercado...”

7. “Algo me dice que la estás pasando bien...”

8. “¿Que pare? ¡Pero si yo veo que estás sonriendo!.”

9. “Aquí vienen mis deditooos...”

10. “Awww, ¡Ese ruido es muy lindo! Veamos si puedo hacer que lo hagas de nuevo...”

11. “Eres muy linda cuando te ruborizas...”

12. “Me gusta escucharte suplicar...”

13. “Me encanta castigar a las niñas que se portan mal...”

14. “¿Ya no puedes más? Créeme, te haré reír mucho más que esto...”

15. “Coochie Coochie Coo...”

Dominar el tickle talk realmente no tiene gran ciencia, no obstante, casi nadie hace uso de este poderoso recurso por timidez o por temor a sonar muy aniñado. El mejor consejo que podemos darte es que te tranquilices, recuerda que esto se trata de sentirse cómodo en todo momento y de divertirse para que los nervios no te molesten.

¡Éxito!

martes, 11 de febrero de 2020

Mi abuelo me hizo cosquillas a cambio de dinero

Cuando era chico, solía pedirle plata a mi abuelo. Él daba vueltas, aunque finalmente me daba lo que le pedía. Cuando empecé a crecer, él se volvió más tacaño; decía que nuestra generación tenía todo servido, que no sabíamos ganarnos nada, que éramos unos flojos. En cambio, hablaba del respeto y la disciplina de su época, del servicio militar obligatorio y todas esas cosas que los mayores les gusta presumir.

Un día que él estaba en mi casa con Jorge, un amigo de la familia con el que él andaba siempre, fue una de esas ocasiones en las que quise pedirle dinero. 
¿No te da vergüenza pedirme dinero a tu edad? - me preguntó - A tu edad, ya deberías trabajar; ésto es lo que pasa con los de tu edad, le tienen alergia al trabajo.
¿Vas a darme el dinero o no? - le pregunté a mi abuelo, revoleando los ojos.
Hagamos algo, si aguantás 5 minutos con los brazos en la nuca, pase lo que pase, te doy dinero - me dijo.

Yo estaba sin remera porque era verano, así que acepté. Había un reloj de pared grande que marcaba el tiempo, así que esperamos a que el segundero se pusiera en el 12 y los levanté.

Rápidamente, mi abuelo se acercó a mi e intentó tirarme de la barba, para que bajara los brazos.
Ojo que si bajás los brazos, no hay dinero, ¿eh? - me dijo, en tono burlón - Tienen la edad para dejarse la barba, pero no para mantenerse solos.


Creo que mi abuelo no me la iba a hacer fácil. A continuación, probó una táctica diferente.

Espero que no tengas cosquillas en las axilas - me dijo, maliciosamente.
¡Eh, no vale! - le dije, empezándome a reir.
¿Cómo que no? - preguntó - ya te crecieron los pelos, estás hecho un hombre, así que podés aguantar un rato de cosquillas.



Mi abuelo era realmente sádico. Nunca me habían hecho cosquillas con mi consentimiento y él pasaba sus dedos suavemente. Yo me retorcía de la risa, pero estaba decidido a aguantar.


En cierto momento, se colocó detrás mío y me agarró el pene. No fue algo raro, en la familia siempre se hacía ese chiste en donde a uno lo soltaban si lograba chiflar. Logré pasar la prueba, pues tampoco bajé los brazos en esta ocasión. Por suerte, este tormento no duró más que dos segundos.


En cierto momento, Jorge se unió al desafío. 
Vamos a ver si también tiene cosquillas en los pies - le dijo a mi abuelo.

Tomó uno de mis pies y empezó a hacerme cosquillas ahí, mientras mi abuelo me hacía cosquillas en las costillas. Yo no podía más de la risa y trataba de seguir manteniendo los brazos lo más arriba posible. Vi el reloj y habían pasado apenas 2 minutos y medio.



Finalmente, mi abuelo se colocó detrás mío y volvió a hacerme cosquillas; esta vez, en ambas a la vez. Yo estaba chivado como si hubiera salido de jugar al fútbol, cosa que no pareció importarle, y yo no podía parar de reírme. Era algo insoportable, aguantar ese tiempo fue un auténtico infierno.




Cuando el tiempo llegó a su fin y logré aguantar los 5 minutos, me abuelo tomó su billetera y me dio el dinero que le había pedido. No creo volver a pedirle dinero nunca más, pues aquel día me di cuenta que trabajar no es tan extenuante como ser víctima de las cosquillas de tu abuelo.

domingo, 9 de febrero de 2020

La venganza de Brian

Brian era un amigo de la infancia, dos años más joven que yo, era divertido y me gustaba jugar con él. Luego de culminar la secundaria, ambos partimos a diferentes universidades y perdimos el contacto durante años. Brian regreso de los EEUU diez años después y tenía que admitirlo, estaba muy excitante. Él estaba en la buena forma, tenía un aire más seguro y retomamos nuestra amistad. Cuando éramos jóvenes, siempre abuse de él por ser menor, ahora sería diferente.Cierto día Brian vino a mi casa y mis padres no estaban. Yo deje un par de cervezas en la mesa y empezamos a beber, luego de varias horas, ambos estábamos un poco ebrios. Fui a la cocina por unas cervezas más y al regresar vi que Brian se había tomado la mía.


Eso me molestó y, como cuando éramos jóvenes, empecé a agredirlo. Brian reaccionó con fuerza, hacía mucho que no luchábamos, y estaba más fuerte. Poco a poco, en medio de nuestra pelea, llegamos hasta mi recamara y logró tumbarme en la cama, seguimos forcejeando un rato y, sin darme cuenta, empezó a sujetar cada una de mis extremidades a las esquinas de la cama con las correas que encontró tiradas en el piso."Ok, ok, que tu ganas. Ahora déjame libre” Le dije. "De ninguna manera. Yo he esperado un largo tiempo por esto. Cuando nosotros éramos niños, siempre abusaste de mí, siempre vivi bajo tu sombra, siempre destacabas y me dejabas en un segundo plano. En EEUU aprendí unos trucos que ahora pondré en práctica contigo. Prepárate para la diversión” Respondió Brian.

Entonces, antes de que pudiera responder Brian empezó a cortar mi ropa con unas tijeras que estaban sobre mi mesa de noche, yo luchaba desesperadamente para evitar tal humillación, pero fue en vano, él logro desnudarme por completo. Brian se montó sobre mí sentándose a la altura de mis caderas. Con sus dedos empezó a rozar mis tetillas. ¿Qué es esto? ¿Acaso Brian era alguna especie de gay pervertido?. Sus roces me hicieron cosquillas. La piel se me puso de gallina. Él sonrió cuando vio mi reacción y dijo “Hagamos un trato, el tiempo que te tardes en eyacular, será el tiempo que te torturare con cosquillas”. Brian sabía que era muy sensible a las cosquillas.“Estas loco” Le respondí. “Suéltame, ya estuvo bueno de bromas cabrón, suéltame o te saco la mierda”

Brian colocó sus dedos sobre mis axilas y empezó a hacerme cosquillas de manera inclemente.Jajajajajaja, suéltame cabron, jajajajaja, auxilio, jajajajaja, bastaaaaaaaaaaaaaa, ya no puedo másssssssssss, detenteeeeeeeeeee, haré lo que quierassssssssss, jajajaja por favor acepto el tratooooooo, jajaja, detente.

Brian se detuvo luego de dos largos minutos de cosquillas. “Bien, ahora sabes quien manda aquí. Ahora, empezare a masturbarte, así que concéntrate por terminar, ya que el tiempo que te tardes en hacerlo, será el tiempo que te torturare con cosquillas sin parar”.Cerré los ojos y empecé a poner todo de mi parte para acabar con esto.

El maldito de Brian apenas y rozaba mi pene, la estimulación eran tan escasa que jamás lograría eyacular.“Por favor hazlo más rápido y con fuerza, mastúrbame de verdad, déjate de juegos” Le dije.“Shhhhhhh, solo concéntrate, que esta será toda la estimulación que recibirás” me respondió.

Empecé a concentrare en mi pene mientras él rozaba con sus dedos desde la base del pene hasta la punta. Empecé a tensar mi cuerpo para intentar llegar pronto al orgasmo. Los minutos pasaba y no conseguía la estimulación suficiente para terminar. Brian formó un anillo con los dedos índice y pulgar de su mano y suavemente, casi rozando, empezó a masturbarme. Aún así la estimulación era escasa.Mi cuerpo sudaba por el esfuerzo que hacía para llegar al orgasmo y evitar tan dolorosa tortura.Brian se inclinó hacia mi pene y con la punta de su lengua empezó a lamer el cuerpo de mi pene, desde la base hasta la cabeza, pasando por el frenillo. Mi cuerpo se estremeció con ello. Jamás pensé que Brian me haría esto, pero seguía concentrándome para eyacular. La lengua de Brian iba y venía suavemente a través de mi pene, el cual se levantaba para sentir más la presión de su lengua. Así pasaron 30 minutos y aún no conseguía eyacular. Brian cogió mi pene con la mano izquierda y con palma de la mano derecha empezó a dar masajes circulares a mi glande. Ello me puso a mil y empecé a gemir “Sigueeeeeeeeee, sigueeeeeeeee, asiiiiiiiii, uhmmmmmmmm”Al ver mi excitación y mi inminente eyaculación, Brian se detuvo de manera brusca.“Noooooooooo, que haces, sigue, porque te detienes cabron, sigue” Pero el no respondió, luego de varios minutos, en que mi nivel de excitación bajo, Brian volvió a estimularme el pene “Este puto, jamás permitirá que eyacule” pensé, “Así me torturara con cosquillas por horas”. Esa idea me angustiaba, Brian tenía el control total de mi cuerpo.“Fingiré que no siento placer para que él siga estimulándome hasta eyacular” pensé y así lo hice. Esta vez lo engañaría.Brian continuo con su trabajo de estimularme el pene. Me miraba con una sonrisa burlona mientras observaba mies esfuerzos por lograr el orgasmo. Luego de 30 minutos más (en total habían pasado casi 95 minutos), empecé a sentir que mis huevos rebalsaban de leche y manteniendo la calma, decidí engañar a Brian para que esta vez no se detenga. Brian se encontraba lamiendo la cabeza de mi pene.“Jajaja, te haré tragar mi leche puto, con eso me las pagaras” Pensé. Brian continuó lamiendo mi glande cuando en eso chorros enormes de semen brotaron de mi pene y cayeron en la boca de Brian, quien se retiró de inmediato.“Hijo de puta, así que me engañaste, jajaja, ahora vas a sufrir” Brian cogió mi pene y empezó a presionar mi glande con fuerza. Como había acabado de eyacular, mi pene estaba sensible y mi cuerpo empezó a sacudirte, tratando de evitar semejante martirio.“Bastaaaaaaa, por favor, suéltame el pene, ya no aguanto más, suéltameeeeeeeeee” Brian no me escuchaba, continuaba presionando mi glande mientras veía como mi cuerpo se sacudía. Hizo esto por cinco minutos hasta que se apiado de mí y me dejó.Salió del cuarto un rato, para lavarse las manos ya la cara de mi semen. Al regresar dijo: “A ver 2 horas con 10 minutos, prepárate para lo que sigue”. “Brian por favor, te lo suplico, no me hagas cosquillas, no aguantare mucho, no las soporto” Brian se sentó nuevamente sobre mi vientre y empezó a cosquillearme las axilas (sabía que ese era mi punto débil). “Jajajaja, auxilioooooooooo, jajajaja, por favorrrrrrrrrr, te lo suplicoooooooooo, jajajaja, bastaaaaaaaaaa, hijo de putaaaaaaaaa, suéltameeeeeeeeee o te matoooooooo, jajajaja” Brian continuo torturándome disfrutando de mi sufrimiento. La tensión que experimentaba mi cuerpo era tal, que deje escapar chorros de orine. “Jajaja, se orino la niñita” Dijo Brian. Me sentía completamente humillado.Brian estuvo torturando mi cuerpo con cosquillas durante esas dos horas con diez minutos. Al final, Brian me soltó.

EPÍLOGO Las cosas entre ambos son ahora diferentes. Yo no podría dominarlo después de lo que él me había hecho en esa cama. Él usó su nuevo poder de manera cruel, pero eficaz. Algo inexplicable pasó conmigo, luego de un buen tiempo, desee ser torturado de nuevo por Brian, me excitaba la sola idea de estar nuevamente a su merced. Nuestras aventuras continuaron todo el verano y yo me volví su esclavo completo.

viernes, 7 de febrero de 2020

Un morboso capturado

He de decir que mi fetiche son las cosquillas, pero solo me gusta hacerle a personas que no les guste recibirlas. Por eso, es normal que ande buscando personas con quien intercambiar fetiches.


Conocí a Francisco (24) una tarde viajando en subte. Él, 1,6 m de altura, morocho, cara linda. En Buenos Aires, es conocido que en el primer vagón del subte, cuando vi que tímidamente pretendía hacerme mano boba. Cuando finalmente lo logró, ya era la hora de bajar, pero él tímidamente me pasó su número para continuar el encuentro en alguna otra parte.


Hablando con él, me enteré que Francisco era médico y que trabajaba en una clínica. Detrás de la timidez de los tiempos iniciales, descubrí a un joven bastante morboso. Decía que le gustaban los hombres peludos y que tenía un fetiche con los olores: a huevo, a chivo y a pata. Nada complicado para cualquier tipo, así que le propuse de encontrarnos después de que saliera del gimnasio.

Fui a su clínica y pasé como un paciente más. Ahí, el doctor me pidió que me desnudara. Toda la ambientación médica me gustó, y el doctor se dedicó a recorrer mi cuerpo con su nariz. Me practicó sexo oral y me fui.

Él quería tener algo más y le propuse mi morbo "como para probar", ya que él no había tenido tapujos en decirme el suyo. Me respondió que lo de las cosquillas le parecía algo aburrido, pero que con tal de verme otra vez, lo podíamos negociar. Yo me sentía como una araña que ya casi había atrapado a su mosca. A todo lo que él me proponía le decía que si; no obstante, yo solo tenía sed de cosquillear.

El día que vino a mi casa, le propuse el inocente juego de las cosquillas, donde yo lo ataría a él y le haría cosquillas con una pluma (nunca uno se revela como experto). Traté de poner mi mayor cara de inocencia y por suerte, aceptó. Nos desnudamos y procedí a atarlo. Su cuerpo era bastante lindo, era peludo en el pecho y en las piernas.

Lo até en forma de cruz. Por ser él tan fetichista de los olores, me llamó la atención de que Francisco fuera tan limpio. Una vez que lo até firmemente, pude dialogar un poco más con él.

¿Así que al doctor le parece que el asunto de las cosquillas es algo aburrido? - le pregunté, mientras pasaba una pluma por el cuello.
Si, eso no me da nada - me respondió.
¿Y qué pasa si prueblo con el dedo? - le respondí, mientras tocaba suavameente sus costillas.

Francisco dio un salto.

No, ¡vos me dijiste que ibas a usar una pluma! - me dijo riéndose, nervioso.
Lo que yo dije es que te iba a hacer cosquillas -repliqué, ahora con mi dedo en su vientre- Y eso es precisamente lo que voy a hacer.

Lo que primero hice fue dedicarme a cepillarle los pies por un buen rato, luego de untarle aceite generosamente. Esto casi enloquece a Francisco y apuesto, por su cara de espanto y su risa histérica, a que nunca en la vida lo había probado. Le pasé el cepillo de pelo por debajo de los dedos, por el talón.
¿Qué pasa, no era que las cosquillas eran aburridas? -le pregunté sin parar- Yo veo que te estás divirtiendo michísimo.

Luego de eso, masturbé a Francisco hasta acabar con toda su leche. Cuando acabó, volví a sus pies y se los lamí con ganas. Él estaba desesperado, pues mi lengua llegaba hasta entre sus dedos. Cuando volví a verle la cara a Francisco, noté que estaba transpirando de la risa. Fui bueno y lamí su sudor, pasando mi lengua por sus delicadas axilas y causándole aún más cosquillas.

Cuando terminó la sesión, Francisco estaba exhausto. No creo que le haya gustado tanto la sesión, pero yo me divertí en abundancia.

lunes, 3 de febrero de 2020

Las herramientas del tickler: El cepillo de dientes.

Hoy nos dedicaremos a evaluar una herramienta escencial en la caja de herramientas del tickler: el cepillo de dientes eléctrico.

Partamos de la siguiente pregunta: ¿Acaso alguien compró alguna vez un cepillo eléctrico que no sea para algún juego sexual? Me gustaría que gente al mundo de las cosquillas contestara. En nuestro fetiche, esta herramienta es high class, exige de la inversión de un dinerillo que ciertamente, es dinero bien gastado.
Como toda herramienta, se vuelve mucho más efectiva cuando el tickler le enseña que tiene un cepillo y le dice qué tiene pensado hacer con él. Conviene que el ticklee lo vea y que lo escuche. Algo así como "Mirá lo que compré hace unos días. Quisiera que se conozcan bien, porque con este cepillo nos vamos a divertir un buen rato. ¿Alguna idea de por dónde podríamos empezar a probarlo?"

El cepillo de dientes nos permite acceder con precisión a zonas sensibles, como debajo de los dedos de los pies.

Una cruel -y por eso excelente idea- para probar es atar el cepillo al pie, lo que garantirará un enloquecedor y constante estímulo, que nos deja libres para seguir explorando otras zonas del cuerpo.

En cuanto a las axilas, nuevamente el cepillo de dientes no falla, ya sea eléctrico o no. Peinaremos suavemente los vellos axilares, si los hubiere, y le comentaremos sádicamente a nuestra víctima que lo único que queremos hacer es arreglarlo un poco.










Lo mismo que con los pezones y el pecho: allí podemos descubrir puntos que exalten a nuestra víctima.



También esta herramienta es excelente para el ball tickling, es decir, el cosquilleo de testículos. simplemente pasándolo con delicadeza, el mero contacto con esa zona puede volver loco al ticklee.




En conclusión, podemos decir que el cepillo de dientes es una genial herramienta que no debería faltar en el arsenal de un tickler.