martes, 30 de abril de 2019

Una sesión de cosquillas.

Hoy vamos a hablar de cómo es una sesión estándar de cosquillas. La gente pregunta y debe saberlo. 

Como siempre, uno recibe a su potencial víctima y habla un poco de la vida. Introduce el tema de las cosquillas. Si me preguntaran qué pretendo, bueno, diría que una completa sumisión ante las cosquillas.

Quizá lo sospeches, pero reirás más fuerte que nunca. En casa, te saco la remera, los zapatos, las medias y te ato a la cama. Probablemente te ponga una venda en los ojos y use aceite para bebé sobre tu cuerpo.

En este punto, quizá sospeches silenciosamente acerca de tu vulnerabilidad. Pero tranquilo, es un pensamiento, quizá yo aún no lo sepa. Y desearás que no encuentre tus puntos débiles.

Empecemos por los pies. dedo y objetos con puntas redondeadas en la base de los dedos y entre ellos. Cepillos de pelo en plantas y talones. Probablemente nunca lo hayas probado antes. Tratás de contener la risa, así como muchos lo hicieron anteriormente. Pero no va a funcionar.

Se escapan tus gemidos, pequeñar risas. Pero luego la risa se intensifica. Tarde o temprano, perderás el control sobre tu risa y ahora está bajo mi control si reís o no. Y esto recién empieza.

Tus axilas, costillas, caderas y plantas serán cosquilleadas hasta transformarte en una bestia atormentada. Sin ser capaz de bajar los brazos. Sin poder mover los pies. Te quebré y muy en el fondo, disfrutaste cada segundo de eso.


sábado, 27 de abril de 2019

¿Por qué tortura con cosquillas?

Mucha gente pregunta ¿Ehm... Por qué tortura con cosquillas? Déjame explicártelo.
La tortura con cosquillas no es diferente a otras formas de BDSM; implica el mismo juego de poder para el torturador y para el sumiso. 
Es una forma de juego que dependiendo de la tolerancia del sujeto a las cosquillas, puede volverse gradual o rápidamente intolerable.

Sin espera, tu cuerpo reacciona a los dedos deslizándose y a las herramientas para cosquillear. No hay manera de tolerar los dedos de un cosquilleador experto, el cual encontrará no uso, sino varios puntos en tu expuesto y vulnerable cuerpo y hará que tu piel se sienta como una prisión.
La risa continuará siendo ordeñada a la fuerza de tu cuerpo, una y otra vez. Mientras las lágrimas comienzan a salir de tus ojos y el sudor de tu cuerpo, pronto te darás cuenta de algo que los demás supieron antes: la tortura de cosquillas no es una cosa para reírse. 
¿Estás listo para una sesión? Mensajeame.