miércoles, 13 de marzo de 2019

El asombro.

Vuelvo a asombrarme por la desnudez que caracteriza la vida de los hombres: las duchas abiertas, el cuerpo expuesto a las miradas y las comparaciones, las partes íntimas expuestas en público. ¿Para qué? ¿Tiene algún propósito tranquilizador? La ostentación de un distintivo común a todos ellos, que les hace pensar que todo está en orden, que están donde deben estar. ¿Por qué las mujeres no necesitan demostrarse mutuamente que son mujeres? Cierta manera de desabrocharse, de abrir la entrepierna despreocupadamente. Una actitud Perruna.

jueves, 7 de marzo de 2019

Escribo solo usando palabras con A, D, E, P y S.

Esas axilas son peludas. Además, deseo sentir su aroma a sudor. Serán primeramente peinadas por estos dedos sedientos de aquel sobaco, sentido a distancia. Esa sonrisa, ¿es de placer? Presionaré aquí suavemente para probarlo. Dedos enérgicos danzando entre esos pelos. Agitación, sudor, sorpresa, desesperación ante este eterno suplicio. Soy el dueño de estas axilas, de esos alaridos de desesperación.