lunes, 16 de junio de 2025

Ida al médico

 Estaba con estrés, eso le dije a la secretaria cuando pedí turno con el clínico.

Tenía ojeras, nudos en la espalda, tensión en los hombros.
Me dieron con un tal Dr. Fernández, médico nuevo en la cartilla.
Consultorio 2. Segundo piso.

Al entrar, lo vi: joven, prolijo, sin exageraciones. Barba de tres días, anteojos cuadrados.
Dijo mi nombre en voz baja, como si ya supiera todo.
Yo estaba con una remera ajustada.

Me hizo sentar. Preguntó cosas básicas.
Pero había algo en cómo me miraba el torso que me dejó alerta.
Me pidió que me quitara la remera.
Yo obedecí.

—¿Sos muy cosquilloso? —me preguntó, mientras ponía el estetoscopio en mi pecho.
No supe qué decir.
Él apenas sonrió.

Me pidió que me recostara en la camilla, con los brazos a los costados.
Después, sin aviso, levantó mis brazos y los apoyó sobre la cabeza, como en forma de L.
Dijo algo como: “así respira mejor la caja torácica”.
Pero yo ya sabía lo que estaba haciendo.

Me examinó el abdomen. El cuello. Los hombros.
Y luego, sin decir palabra, acercó sus dedos a mis axilas.
Primero la derecha.
Un roce.
Después, la izquierda.
Más insistente.

Te veo muy contracturado… Hay una técnica de estimulación que uso con pacientes así.
Y sin más, me hizo cosquillas con precisión clínica.
No era juego. Era un procedimiento.

Me reí.
No por voluntad. Por reflejo.
Y él, serio, midiendo mi respiración, dijo:

Este tipo de risa es terapéutica. A veces, el cuerpo se libera por ahí.

Siguió.
Cosquillas profundas. En las axilas, en los flancos, en las costillas.
Me movía, pero no podía escapar.
Cada tanto me miraba, sin morbo, pero con algo… satisfecho.

Cuando terminó, me ofreció una toalla.
Estaba transpirado.
Él también.
Me ayudó a sentarme, me apoyó la mano en la espalda.
Dijo:

Podés pedir turno otra vez si sentís que el estrés vuelve. Sé cómo tratarlo.

Y salí del consultorio con una mezcla de vergüenza, excitación, y un nudo que ya no era muscular.
Era otra cosa.
Era deseo en estado clínico.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario