jueves, 2 de marzo de 2023

La broma de las cosquillas en el parque de anillas.

Miguel que era un apasionado de la calistenia y le encantaba hacer ejercicio con sus anillas en el parque cercano a su casa. Cada mañana, sin falta, Miguel se dirigía al parque para hacer su rutina de entrenamiento.

Un día, mientras estaba colgado de las anillas haciendo una serie de ejercicios, sintió algo extraño en sus costillas. Al principio, pensó que era solo el sudor que le caía por el cuerpo, pero luego se dio cuenta de que alguien estaba haciéndole cosquillas y que se trataba de manos. Dos manos que lo atacaban con cosquillas implacablemente, ahora en sus axilas.

Miguel se giró para ver quién estaba detrás de la broma, pero no había nadie. Solo se escuchaban risas y risitas provenientes de algún lugar cercano. Miguel intentó concentrarse en su entrenamiento, pero las cosquillas no paraban, cada vez eran más intensas y Miguel no podía controlar sus risas y su cuerpo temblaba.


Finalmente, Miguel cayó de las anillas al suelo, completamente agotado y rendido. Cuando logró recuperar el aliento, se dio cuenta de que su pequeño hermano se había escondido detrás de un árbol cercano y le había cosquillas mientras él hacía ejercicio.

Ella se rió y dijo: "¡Tu cuerpo musculoso y peludo es demasiado irresistible!". Miguel se unió a su risa y se dio cuenta de lo mucho que amaba a su hermano por hacerlo reír y por ser tan espontáneo y divertida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario