La vez pasada vimos que con el tickle talk se genera ansiedad en quien recibe las cosquillas. También aprendimos a usar algunas herramientas: el cepillo de dientes, la pluma, aunque nos faltan ver algunas más. Hoy vamos a ver una técnica muy simple, que es la de vendarle los ojos a quien tuvo la desgracia de caer en nuestras manos.
¿Por qué vendar los ojos? Porque es una técnica genial para evitar que el cosquilleado se anicipe a lo que vamos a hacer. Podemos decirle que vamos a hacer una cosa... Y luego hacer otra. Al limitar el registro de la visión, el oído y el tacto se agudizan muchísimo, por lo que la persona se vuelve hiper cosquillosa.
Pongamos el ejemplo de este hombre que apareció en Tickledhard.com:












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